Soy Sara Redondo y si te gusta la moda con personalidad propia y el shopping como a mi, seguro que en algún momento has visto, o incluso llevado, una prenda de Custo Barcelona. Sus diseños coloridos, llenos de estampados imposibles y contrastes atrevidos, marcaron un antes y un después en el mundo del diseño patrio. Pero, ¿qué ha sido de la marca ahora que ya no tiene tiendas en Barcelona y su web? Hoy te lo cuento todo: lo bueno, lo complicado y lo que está por venir.

Un icono nacido en Barcelona con alma californiana
Todo comenzó en los años ochenta, cuando los hermanos Custodio y David Dalmau decidieron cruzar Estados Unidos en moto. Aquella aventura fue el germen de una idea: querían crear moda que capturara el espíritu libre y colorido de la costa oeste. Inspirados por el estilo surfero y la cultura gráfica californiana, lanzaron una línea de camisetas estampadas que rompía con todo lo establecido en la moda europea.
Así nació Custo Line, que más adelante pasó a llamarse Custo Barcelona. Aquellas camisetas llenas de color, collage y texturas encontraron pronto su público, primero en ferias de moda y luego en los escaparates de grandes almacenes. La marca subió como la espuma y en 1997 dio el salto definitivo: su debut en la Semana de la Moda de Nueva York.
El éxito internacional y el toque de las celebrities
Lo que vino después fue una época dorada. Las protagonistas de Friends llevaban camisetas de Custo, y Julia Roberts lució una en la película «Novia a la fuga«, lo que disparó la popularidad de la firma a nivel global. Grandes almacenes como Saks Fifth Avenue o Neiman Marcus ofrecían sus colecciones, y la marca desfilaba con regularidad en las semanas de la moda más importantes del mundo.
En 2008, Custo Barcelona estaba en su momento más dulce: facturaba cerca de 80 millones de euros y era uno de los nombres más potentes del diseño español. Incluso hubo un momento en el que LVMH y otros grandes grupos del lujo sondearon su compra, aunque nunca se materializó.

Desigual, conflictos legales y el principio de la caída
Ese mismo año, Custo Dalmau protagonizó titulares al amenazar con demandar a Desigual por «imitación sistemática» de sus diseños. Aunque finalmente la demanda no se formalizó, el gesto marcó una etapa de tensiones en el sector y quedó en el imaginario colectivo como una batalla creativa. Tienes más información en esta noticia.
Pero tras la cima, comenzó el descenso. La Gran Recesión golpeó duramente a muchas marcas de moda, y Custo no fue la excepción. El crecimiento acelerado y la falta de inversores comprometidos pasaron factura. En 2010, la sociedad principal, Blue Tower, acumulaba una deuda de más de 40 millones de euros. Para 2011, las pérdidas eran ya de 2,2 millones y el deterioro financiero fue constante desde entonces.
Cierres, silencio y cambios de estrategia
La empresa intentó reflotar buscando inversores. En 2012 contrataron a la consultora de Eduardo Serra para explorar nuevas alianzas, pero las negociaciones se quedaron en nada. En 2014, en un intento por llegar a nuevos públicos, lanzaron una colección cápsula con Lidl que, en vez de impulsar las ventas, terminó dañando la imagen de la marca.
En 2018, Custo fue sancionada por el Registro Mercantil por no presentar sus cuentas desde 2014. Las cifras reflejaban la caída: de los 50 millones de euros de antaño, se pasó a 6,6 millones en 2016, con unas pérdidas de 3,1 millones.
Actualidad: Custo sigue vivo, pero muy lejos de sus tiempos dorados
Actualmente, Custo Barcelona ya no tiene tiendas físicas y su tienda online está activa pero suele presentar problemas desde hace tiempo. Toda la actividad se concentra en el canal multimarca (wholesale), manteniendo presencia en ferias como Pitti, Who’s Next o Magic Las Vegas.
Según datos recientes del Registro Mercantil, Blue Tower facturó en 2023 apenas 492.235 euros y cerró el ejercicio con pérdidas cercanas al millón de euros. La empresa cuenta actualmente con solo cinco trabajadores. Aun así, están en el relanzamiento a través de su web con una colección más reducida centrada en camisetas, el producto que les hizo famosos.

Redes sociales, desfiles y esperanza
Mientras tanto, las redes sociales siguen activas, especialmente Instagram, donde comparten sus participaciones en la 080 Barcelona Fashion y avances de colecciones como «We Are Custo – Part Two» o «Mirage», que celebran su legado visual con un giro más actual.
Su nueva estrategia se centra en volver a los orígenes: diseño gráfico, ediciones limitadas, y moda con actitud. Está por ver si lograrán recuperar parte del terreno perdido, pero su historia demuestra que Custo Barcelona nunca ha dejado de reinventarse.
Un legado que sigue vivo (aunque tambaleante)
Aunque esté lejos de ser la marca que dominó las pasarelas hace 15 años, Custo sigue siendo un referente del diseño catalán y una marca que supo crear un estilo reconocible y audaz. Hoy, su historia es una lección de éxito, caída, y perseverancia en un mundo tan volátil como el de la moda. Y si logran regresar, estaré muy atenta para contártelo desde este blog.
Cofundadora de una tienda online de moda junto a una gran amiga. Me apasiona viajar, descubrir nuevos estilos y disfrutar de una buena jornada de compras. Tengo el corazón friki y una imaginación que se alimenta de universos fantásticos, lo que me inspira tanto en lo personal como en lo profesional. Soy cocinillas cuando tengo tiempo.






















¿No creen que la reinvención de Custo Barcelona es un ejemplo perfecto de cómo cualquier marca puede superar los obstáculos si ajusta su estrategia? ¡Espero que sigan en ascenso!
¿No creen que la reinvención de Custo Barcelona es una prueba de que incluso las marcas más icónicas pueden caer y levantarse? Además, ¿qué opinan sobre su conflicto legal con Desigual?
En realidad, es impresionante la resiliencia de Custo Barcelona. A pesar de los conflictos legales y los cierres, sigue siendo una marca icónica. La historia demuestra que la adversidad puede impulsar la innovación.
Es interesante ver cómo Custo Barcelona ha tenido su altos y bajos. Pero al final del día, es su autenticidad y adaptabilidad lo que los mantiene en pie. ¿No creen?
Realmente me sorprende cómo Custo Barcelona ha sobrevivido a tantos conflictos legales y estrategias fallidas. ¿Creen que su renacimiento es duradero o solo otro ciclo en su historia turbulenta?